Nidia Zarza, de Fraternidad del Sur, denuncia a empresas de servicios públicos.
Tampoco las empresas de luz, gas, agua, teléfonos y cable atienden los barrios pobres de la ciudad. Nidia Zarza, Presidenta de la Asociación Fraternidad del Sur de Villa 21 Barracas, denunció que las empresas de servicos, luz, gas, telefonicas, clables de Tv y correo tienen prejuicios sobre los barrios carenciados y no prestan el servicio por el cual cobran.
Zarza dijo que presentara una queja a los entes reguladores, ya que las empresas no estarían cumpliendo con los contratos y pliegos licitatorios.
Algunos vecinos porteños no reciben su correspondencia porque Correo Argentino catalogó laszonas en las que vivencomo "inseguras" e impide el ingreso de sus carteros por temor a que sean asaltados. Esascartas, son devueltas a sus remitentes con un aviso que reza "Zona peligrosa".
Sucede, por ejemplo, en el complejo habitacional Villa Soldati, situado en el barrio homónimo, y en la Villa 21, de Barracas. Y sus habitantes sufren las consecuencias.
Muchos no pueden pagar los servicios porque las facturas no llegan a sus domicilios y se pierden. "Y las empresas dicenque las enviaron", señaló Nidia Zarza.
Jacinto González representa a los vecinos en la Comisión Técnica Tripartita del barrio de Soldati: "Hace 30 años que vivo acá y nunca me robaron; pero sí sufrí robos las dos veces que fui a Constitución. Si es por zona riesgosa, todo el país lo es", dijo el vecino.
El complejo fue construido en 1972. Tiene 3200 viviendas, habitadas por unas 14.000 personas. Hay tres colegios, una iglesia y un destacamento policial. "La mitad de los departamentos pertenece a la Comisión Municipal de Vivienda y la otra mitad todavía se está escriturando porque el complejo no tiene final de obra", afirmó.
El malestar de los vecinos no alcanzó para que, hasta ahora, Correo Argentino revea su posición. En la empresa aducen que se trata de zonas "verdaderamente peligrosas, a las que hay que entrar con custodio". Y que "hay otras zonas en la Capital y el Gran Buenos Aires a los que tampoco se puede entrar y también devolvemos las cartas con el sello de zona de riesgo". Hablaba de Piedrabuena, en Villa Lugano, y de Fuerte Apache, en Ciudadela, Villa 31 y Ciudad Oculta.
Preocupada, Nidia Zarza, señalo que a las empresas no les resulta rentable atender a los barrios pobres y prefieren ignorarlos. "No les importa que algunos se cuelguen de la luz o del cable, les resulta mas económico esa situación que hacer un tendido como corresponde y prestar un servicio adecuado”.
“Fraternidad del Sur tiene proyectos para coordinar entre los vecinos de los barrios carenciados y las empresas, solo necesitamos ser escuchados” finalizó Zarza.

Hay barrios donde no entra el cartero. Sin correo en Villa Soldati y Barracas
Tampoco las empresas de luz, gas, agua, telefonos y cable atienden los barrios pobres de la ciudad.
Correo Argentino dice que no manda a sus empleados por miedo a que sean asaltados; se pierden facturas de servicios.Nidia Zarza, Presidenta de la Asociación de Vecinos de Barracas, denunció que las empresas de servicos, luz, gas, telefonicas, clables de Tv y correo tienen prejuicios sobre los barrios carenciados.
Zarza dijo que presentara una queja a los entes reguladores, ya que las empresas no estarían cumpliendo con los contrados.
Algunos vecinos porteños no reciben su correspondencia porque Correo Argentino catalogó las zonas en las que viven como "inseguras" e impide el ingreso de sus carteros por temor a que sean asaltados. Esas cartas, son devueltas a sus remitentes con un aviso que reza "Zona peligrosa".
Sucede, por ejemplo, en el complejo habitacional Villa Soldati, situado en el barrio homónimo, y en la villa 21, de Barracas. Y sus habitantes sufren las consecuencias.
Muchos no pueden pagar los servicios porque las facturas no llegan a sus domicilios y se pierden. "Y las empresas dicen que las enviaron", señaló Nidia Zarza.
Jacinto González representa a los vecinos en la Comisión Técnica Tripartita del barrio de Soldati: "Hace 30 años que vivo acá y nunca me robaron; pero sí sufrí robos las dos veces que fui a Constitución. Si es por zona riesgosa, todo el país lo es", dijo el vecino.
El complejo fue construido en 1972. Tiene 3200 viviendas, habitadas por unas 14.000 personas. Hay tres colegios, una iglesia y un destacamento policial. "La mitad de los departamentos pertenece a la Comisión Municipal de Vivienda y la otra mitad todavía se está escriturando porque el complejo no tiene final de obra", afirmó.
El malestar de los vecinos no alcanzó para que, hasta ahora, Correo Argentino revea su posición. En la empresa aducen que se trata de zonas "verdaderamente peligrosas, a las que hay que entrar con custodio". Graciela Echeverría, gerente de prensa de la compañía, informó que Correo Argentino tiene en Villa Soldati una estafeta en la que -durante tres horas por día- se clasifica la correspondencia que los vecinos pasan luego a retirar.
Pese a ello, algunas cartas enviadas a los vecinos del barrio no llegan. Lo constató el diputado porteño Jorge Giorno (Partido de la Ciudad), a quien le devolvieron varias misivas que había remitido a los habitantes del complejo y de la villa 21. Ayer, el legislador denunció el hecho, al que calificó como "un acto discriminatorio".
Más trastornos
"Yo devolví esos sobres", confirmó Claudio Novoa -en referencia a las cartas regresadas a Giorno- , encargado de programación de Savisur, la empresa responsable de la distribución de la correspondencia oficial del Gobierno de la Ciudad.
"Buscamos a una persona que vive en el complejo y le pagamos diez centavos por sobre para que los reparta. Después de la manzana 25 aproximadamente, nadie quiere pasar. Ni siquiera la gente que vive allí -explicó Novoa-. Sé que otras empresas adoptaron también esta modalidad de subcontratar a un habitante del lugar."
Y agregó: "Hay otras zonas en la Capital y el Gran Buenos Aires a los que tampoco se puede entrar y también devolvemos las cartas con el sello de zona de riesgo". Hablaba de Piedrabuena, en Villa Lugano, y de Fuerte Apache, en Ciudadela.
Enojada, Nidia Zarza, señalo que lo que pasa es que para las empresas no en rentable atender a los barrios pobres y prefieron ignorarlos. "No les importen que algunos se cuelquen de la luz o del cable, con tal de no dar un servico como corresponde y esto no quedará así" sentenció.
El Gobierno de la Cuidad proyecta construir el Muro de la Discriminación y la intolerancia entre el Parque Thays y la Villa 31.
SOS Discriminación Internacional, demandará al Gobierno de la Cuidad por discriminación.
SOS Discriminación repudia el proyecto del muro de la Discriminación. La dictadura construyo uno de similar en la década del 70 en la Avenida del Trabajo, en el Barrio de Mataderos, para que los turistas que llegaban desde Ezeiza no vieran la pobreza estructural de nuestro país.
A raíz de esto, el barrio que quedo detrás del muro, se lo llamo Cuidad Oculta.
Aníbal Ibarra, demuestra su impotencia para erradicar y urbanizar la Villa 31. Como no lo puede solucionar, no lo puede ver. Así proyecta diseñar una nueva cuidad oculta.
SOS Discriminación, sostiene que el proyecto en cuestión es discriminatorio; vulnera los principios de la ley contra la discriminación, las convenciones internacionales contra cualquier forma de segregación y altera la integración social.
En consecuencia, nuestra entidad presentara, una acción judicial por discriminación y violación de la ley 23.592 contra las autoridades del Gobierno de la Cuidad de Buenos Aires.
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